Florero Xolo

$1,740.00

Andrés Lhima

Como su nombre lo indica este florero (que también puede funcionar como jarra) esta inspirado en un perro de raza Xoloitzcuintle.

Esta particular raza de perros ha sido venerada desde tiempos prehispánicos, pues era la creencia en eso tiempos, que estos bellos animales eran guardianes de los espíritus, que guiaban a las almas de los fallecidos por el largo y difícil camino por Mictlán, la ciudad de los muertos. 

La función más importante que se creía cumplían los Xoloitzcuintles, era la de ayudar a pasar a las almas por un profundo y caudaloso rio que atraviesa la tierra de los muertos.

Los Xoloitzcuintles no solamente eran valorados en el mundo espiritual, sino también cuando estaban vivos, pues eran asociados a Xolotl, el dios de la muerte, con el cual deberían ser bondadosos si querían gozar de una muerte agradecida y sin sufrimiento.

Medidas

12Ø x 27H cm

Existencias: 3 pzas.

Andrés Lhima

Como su nombre lo indica este florero (que también puede funcionar como jarra) esta inspirado en un perro de raza Xoloitzcuintle.

Esta particular raza de perros ha sido venerada desde tiempos prehispánicos, pues era la creencia en eso tiempos, que estos bellos animales eran guardianes de los espíritus, que guiaban a las almas de los fallecidos por el largo y difícil camino por Mictlán, la ciudad de los muertos. 

La función más importante que se creía cumplían los Xoloitzcuintles, era la de ayudar a pasar a las almas por un profundo y caudaloso rio que atraviesa la tierra de los muertos.

Los Xoloitzcuintles no solamente eran valorados en el mundo espiritual, sino también cuando estaban vivos, pues eran asociados a Xolotl, el dios de la muerte, con el cual deberían ser bondadosos si querían gozar de una muerte agradecida y sin sufrimiento.

Medidas

12Ø x 27H cm

Existencias: 3 pzas.